Lima, 9 de febrero.- El Super Bowl no es solo el evento deportivo más visto del mundo. Es, probablemente, una de las vitrinas creativas más importantes de la industria publicitaria, donde las marcas compiten por atención con piezas de gran producción. Este año, AlaCena decidió jugar ese partido a su manera.
La propuesta no nació desde la creatividad tradicional, sino desde una lectura estratégica de medios: ¿era posible hackear el Super Bowl sin ser auspiciador oficial ni producir un comercial exclusivo para el evento? La respuesta fue sí, si se entendía bien el momento cultural.
La marca identificó una tendencia que ya estaba dominando la conversación global —el ya famoso oso— y decidió subirse a ella desde un enfoque conceptual, no literal. La clave fue alinear tres aspectos que nos darían una pieza memorable: big idea de marca + tendencia cultural + momentum mediático.
El punto de partida fue la idea creativa de AlaCena: “Hagamos todo aún más rico”, que responde a un reto muy concreto de la categoría: muchos platos ya son ricos por sí solos y con AlaCena los pueden hacer aún más ricos. Así que la marca aprovechó el momento para llevar a la vida su promesa de exaltar el sabor en el Super Bowl.
Desde los medios, la marca aprovechó el hype del medio tiempo asignando una pauta que salió en Perú y otros países de la región, a través de una compra que incluyó inversión en cable y en la app de Disney Plus. En esta tarea, se sumaron las agencias de AlaCena, Farenheit y Mediahub.
“Yes, you deserve taste. Te mereces el mejor sabor, con AlaCena”
Daniel Cuneo, director de la plataforma de Alimentos de Alicorp comentó: “De ahí nace el concepto del spot, apalancándose en códigos reconocibles de la publicidad global y con una línea que refuerza una verdad simple pero poderosa: el sabor no es un extra, es un derecho.”
Para el ejecutivo, el momento escogido fue perfecto. El Super Bowl de este año rompió récords de audiencia, impulsado por uno de los shows de medio tiempo más vistos de los últimos años, con Perú como uno de los mercados con mayor nivel de visualizaciones. AlaCena aprovechó ese pico de atención con una pauta 100% geolocalizada, maximizando impacto sin perder eficiencia.
La ejecución incluyó cuatro emisiones: dos antes del show de medio tiempo y dos inmediatamente después, además de pauta complementaria en cable, también segmentada al mercado local. Estar antes y después del momento más esperado del evento no fue casualidad: fue parte del hack.
Desde el lado creativo, el proyecto también trae a la conversación la importancia de la tecnología. El contenido fue desarrollado con inteligencia artificial y producido en apenas una semana, demostrando que hoy las marcas pueden reaccionar con velocidad real a la cultura, sin depender de ciclos largos de producción. La campaña fue creada junto a la agencia Fahrenheit, en un modelo de trabajo ágil, conectado con el momento cultural y enfocado en impacto, no en volumen de inversión.
Cuneo acotó: “El resultado nos deja un aprendizaje claro: ya no se trata de comprar un espacio en una tanda comercial o el momento, sino de entenderlo. AlaCena no estuvo “en” el Super Bowl, pero sí estuvo en la conversación. Y lo hizo con sabor, velocidad y una lectura ágil del juego.”