El sector vive un momento clave, impulsado por el emprendimiento, la innovación y el rescate de insumos y tradiciones locales, con espacios como el Encuentro Nicolini que promueven su articulación y desarrollo.
Lima, junio 2026.– Aunque la gastronomía peruana ha ganado reconocimiento global, la panadería y pastelería aún tienen el reto de consolidarse como parte esencial de ese prestigio. Hoy, el sector atraviesa un momento clave, impulsado por el emprendimiento, la innovación y el rescate de insumos y tradiciones locales.
En los últimos años, especialmente tras la pandemia, el país ha visto crecer emprendimientos vinculados a este rubro, con propuestas que destacan por su calidad, sofisticación y capacidad de revalorar el pan y la pastelería en la experiencia del consumidor. Sin embargo, persisten desafíos: gran parte de la oferta se concentra en Lima, mientras que otras zonas del país aún muestran un importante potencial de desarrollo.
A pesar de su presencia cotidiana en la mesa de los peruanos, el pan todavía no ocupa un lugar central en el relato del orgullo gastronómico nacional. Su potencial está en visibilizar la diversidad de técnicas, insumos y tradiciones regionales que enriquecen la propuesta peruana. Actualmente, tendencias como la panadería artesanal y la pastelería fina lideran el crecimiento del rubro, con propuestas que priorizan la calidad, el origen de los insumos y la técnica.
En este contexto, el Encuentro Nicolini cobra especial relevancia al reunir a panaderos, pasteleros y emprendedores del sector para promover el intercambio de experiencias, aprendizajes y visiones sobre el futuro de la industria. En su primera edición, contó con la asistencia de 76 referentes de la panadería y pastelería del Perú. Además, busca poner en valor a la panadería y pastelería peruana como símbolos de identidad y orgullo nacional, conectando a quienes comparten esta pasión e impulsando una visión común para el crecimiento del rubro.
El encuentro también visibiliza las oportunidades del sector como motor de emprendimiento, especialmente fuera de Lima, a través de redes y buenas prácticas que fortalezcan a la comunidad panadera y pastelera del país.
“La panadería peruana tiene una gran oportunidad para consolidarse como parte del orgullo gastronómico del país. Espacios como el Encuentro Nicolini son clave para impulsar esa visión, al reunir a quienes comparten la pasión y el compromiso de revalorar el oficio y construir, en conjunto, un mejor futuro para el sector”, señaló Luis Estrada, vicepresidente de Alicorp Soluciones y Materias Primas.
A través de este tipo de espacios, Nicolini promueve una mirada de largo plazo para la industria: una en la que el crecimiento no se entienda desde la competencia individual, sino desde la colaboración, el propósito compartido y la construcción de un legado para las futuras generaciones de panaderos y pasteleros del Perú.